lunes, 15 de agosto de 2022

15 de agosto, Bari, Molfetta, Trani, Barletta, Foggia y Campobasso. “Vuelta al Adriático y un poco más”

 Salimos del barco y lo primero era desayunar, fuimos al centro histórico de Bari y callejeando...allí, una pequeña cafetería, bar... en una esquinera, muy agradable, un capuchino y un croissant de chocolate. 

Después tocaba pasear para visitar la Basílica de San Nicolás, la catedral de San Sabino y alguna más que salen cada vez que das media vuelta, esto es Italia. Me quedo con las criptas, la de San Nicolás mezcla lo ortodoxo y lo católico, de hecho hemos visto una señora ortodoxa delante de una imagen colocada como en una iglesia ortodoxa, lo sé porque se santiguan empezando por el hombro derecho en vez de por el izquierdo como los cristianos católicos y luego besan el libro o imagen. 


De ahí carretera, bastante aburrida como todas las de hoy salvo el último tramo que había alguna curva llegamos a Molfetta, iglesia parecida a las anteriores y a las siguientes, piedra blanca, muy altas, mirando al mar y por dentro simples.

Después de una carreterita esta sí con alguna curva el Castel del Monte, peculiar porque es redondo, parking para motos a 2 euros, ok abortamos misión, rara vez pagamos por aparcar la moto, foto desde la carretera y punto, además la verdad es que no nos ha llamado la atención.

Bajamos de nuevo a la costa hasta Trani, catedral , callejeamos y ya con el calor apretando empezábamos a estar cansados.

Barletta, castillo y catedral con un gran campanario, similar a las anteriores, y por último Foggia, esta tenía una entrada algo más laboriosa , cerrada y no había nadie por la calle, buscamos un Macdonald y a comer al menos frescos, baño, descanso. 


Y ya al hotel, haciendo una parada para echar agua a las motos que están.... pero solo llevábamos 1 euro suelto ja ja, así que ha sido literalmente un agua, al menos para engrasar las cadenas con algo menos de porquería. Y finalmente hotel, ducha, ducha y ducha, he estado una hora debajo del agua y ahora toca salir a cenar. Mañana más.

14 de agosto. Albania y ferry a Bari “Vuelta al Adriático y un poco más”

Dejamos el lago Ohrid en Macedonia y a pocos kilómetros la frontera a Albania. 


Tocaba rodear el lago Ohrid pero ahora desde el lado albanés, más de lo mismo, pequeños hoteles que sacan sus tumbonas al lago pero nadie hace uso de ellas y carreterita con buenas vistas. Quizás esta parte del lago parecen hoteles más sesenteros, lo cual no me extrañó para la Albania que yo visité por última vez en el 2011. Demasiado bien me ha parecido todo, la primera vez que pasé por aquí a penas encontramos asfalto, las piezas de carne estaban en el suelo para vender y todo estaba lleno de lavat, que no es más que un hueco con una manguera donde lavan los coches. Ya en el 2016 volvimos a venir y aquellas obras que empezaban se habían convertido en carreteras asfaltadas aunque seguían en obras muchas de ellas, así como la plaza de Tirana etc. 

De camino a Barat hemos parado a comer porque veíamos que podía llover, pues bien, hemos fallado en los cálculos, y justo cuando los teriyakis estaban listos, ha empezado a llover, va que será poco, va que se parará...y una porra, no hemos podido ni reaccionar, intentábamos seguir comiendo, encima la comida recién hecha ardía y de los nervios...zas! La olla al suelo y la tercera parte de los fideos al suelo, como ha podido Sergio ya a estas alturas empapados se ha terminado los cuatro fideos mientras yo iba recogiendo. Nos hemos puesto la ropa de lluvia con la camiseta y pantalón debajo empapados y hemos seguido, por supuesto diez minutos más tardaré ya no llovía.

Barat, la ciudad de los mil ojos, al borde de la carretera, a un lado y a otro se reparten unas casitas todas iguales con un montón de ventanas, de ahí lo de la ciudad de los ojos o algo así. 


Hemos dado una vuelta para secarnos e incluso hemos encontrado imán y stiker de Albania, otras veces eso era misión imposible aquí, como lo ha sido en Kosovo, así es que Albania ha cambiado mucho, queda su manera de conducir que te exige mil ojos y cuidado, carreteras donde la señales están ahí pero no se respetan y se adelanta en curva y sin sitio, los carriles de aceleración son inexistentes y en las rotondas todos se miran y vas intuyendo lo que el otro hace y dentro de ese caso, la cosa va fluyendo casi siempre y si no atención y punto. En Berat hemos aprovechado también para tomarnos un frapuchino, bastante bueno, un paseíllo más y a la moto. 

Las nubes seguían amenazando lluvia así que hemos quitado Vlore de la ruta que es un pueblo en la costa que nos habían recomendado y directos a Tirana , a ver si la plaza ya estaba acabada. Y tanto que está acabada, no la reconocíamos, han hecho hoteles enormes, edificios muy europeos, paseos para caminar, Burguer King, un búnker museo... irreconocible. Hemos paseado un rato y nos hemos tomado una especie de bocadillo kebab y una Coca ola y así ya cenados. hasta teníamos wifi!!! En el bar, escrito en la carta en la mesa, baño limpio, comida agradable y local, qué más se podía pedir, ah claro y precio super asequible. 


Hemos continuado dando una vuelta y a la moto, no queríamos llegar tarde al barco por si a caso, la carretera entre perros, adelantamientos, incorporaciones y salidas fugaces etc era mejor ir con tiempo, aunque ahora sí hay carretera, autopista aunque no como la entendemos en España. 



Tres horas antes estábamos en la fila para el ferry ha tocado esperar y ahora sin wifi o ya preparados para acabar crónica y dormir, despertaremos en Bari, Italia y a continuar. Ah y lo del barco que siempre hago tantos nervios por entrar y salir... pues nada, esta vez ni rampa ha habido que subir, chupaoooo.

sábado, 13 de agosto de 2022

13 de agosto. Ruta por Macedonia “Vuelta al Adriático y un poco más”

 Hoy salíamos cantando bajo la lluvia, aunque a lo que hemos comenzado ya prácticamente era nada. Aún hemos paseado por Skopije para hacer una fotillo  a la iglesia ortodoxa de Konstantin y Elena que ahora está cerrada pero ya por fuera llaman la atención sus cúpulas doradas, y de camino a la moto una foto con una de esas estatuas descomunales, esta vez, un toro y un lugareño que se ha puesto en la foto pidiendo limosna pero de manera amable.

Primera parada Tetovo, mezquita de los Naipes, repetimos que es chula y curiosa, entrar lo dejamos para la próxima que hay que descalzarse etc y vamos con los trajes de lluvia, hoy ha sido me lo pongo, me lo quito, me lo quito, me lo pongo ja ja

Las carreteras de hoy han sido chulas, montañas , carreteritas rápidas aunque con atención a baches, rodearás, etc pero llevaderas y a las incorporaciones, porque como en Kosovo, por aquí si se meten se meten, de la misma manera te dejan a ti, pero hay que estar atentos. Y hemos llegado a uno de esos monumentos raros que más bien parecía en recuerdo al Covid pero lo que recuerda es la lucha por la independencia de Macedonia de los turcos.

 Curioso, y lo mejor el pueblecito que de camino nos ha sorprendido en la carretera, casas viejas pero con encanto, con varias banderas de Macedonia que casi extrañan porque hasta llegar al lago Ohrid lo que se ven cada dos por tres son banderas de Albania y no de Macedonia.

Y ya por último Ohrid, un paseo por su parte antigua, y visita a la iglesia de San Juan de Kaneo, al borde del lago y la que nos ha hecho hacer una caminata de subir y bajar escaleras importante ja ja.

 Ohrid es turisteo y fotos chulas de la orilla del lago con barcas etc.
El último de los puntos era nuestro sitio para dormir, el monasterio de St Naum, al otro lado del lago Ohrid, carreterita de curvas y baches y llegas a esta parte del lago que es especial, sus aguas humeantes, las barquitas, cisnes y restaurantes colocados estratégicamente para hacer las delicias de cualquier instagramer y es que es fotogénico, todo, hemos cenado en el lago en el único restaurante abierto en esta zona, hay partes del restaurante que son plataformas que si quieres y pagas imagino el pluus se despega del restaurante y cenas mientras paseas en la plataforma y con unos músicos locales cantando cosas de aquí ja ja .

 La verdad es que con cenar viendo el lago es suficiente, sus aguas son cristalinas y ese humillo que sale del agua le hace ese halo misterioso que engancha. 

Y ya antes de subir a la habitación, una vueltecita por el monasterio para descansar en paz ja ja . Hasta mañana.

viernes, 12 de agosto de 2022

12 De agosto “Vuelta al Adriático y un poco más”

Hoy ha tocado pasar dos fronteras, la primera de Montenegro a Kosovo, país nuevo en moto para mi, y luego de Kosovo a Macedonia, donde ya estuve.


Pasada la primera frontera y ya entrando a Kosovo con 17 grados que la mañana estaba fresquita las dos primeras visitas eran dos monasterios ortodoxos servios en Kosovo lo cual hace que declarados patrimonio de la humanidad lo custodien militares, con barrera, tanques y dejando la documentación para poder visitarlos, curioso al menos. La verdad que como en todos los ortodoxos, llama la atención los frescos y en el caso de estos dos monasterios son amurallados y con un pequeño complejo donde parecen residir algunos de ellos y se les ve por allí con sus tareas varias.

De aquí nos hemos ido a Pristina, la capital, vaya caso de ciudad, yo pensaba que no salíamos, la visita era curiosa, una librería que se ha hecho famosa por lo fea que quedó al querer representar y aunar las diferentes religiones y a los albanos y serbios de Kosovo, de ahí que mezcle cúpulas blancas que simulan los sombreros albaneses, unos cuadrados negros que representan las iglesias ortodoxas serbias y unas mallas metálicas que repelen la luz solar y protegen los libros, claro el resultado es raro, feo... pues no lo sé. Como me gusta el por qué se hizo así, lo doy por válido.
Encontrar stiker de Kosovo o imán , misión imposible, imán podíamos haber comprado en el monasterio pero pensábamos que en Prístina habría y no ha sido así. Kosovo me ha recordado a Marruecos y por cierto hay que estar atentos porque conducen sin u ha norma, sin casco, y lo de las señales es que deben ser solo orientatívas.

Una vez ya fuera del núcleo de la ciudad, carretera, con cuidado, un chaparrón y ya frontera con algo más de fila de lo habitual y Macedonia, Skopje, madre mía estatuas y más estatuas de tamaños desproporcionados que hacen más insignificantes los demasiados niños que hay solos y con sus madres durmiendo y pidiendo por la calle, helados a 50 céntimos, cenar de 3 a 15 Euros al cambio y a la vez esos niños en esas condiciones, me apena. 

De Macedonia ya hemos cogido stiker e imán, y ahora toca descansar.

jueves, 11 de agosto de 2022

11 de agosto “Vuelta al Adriático y un poco más” Montenegro

 Hoy la que se ha levantado rarita soy yo, no de mal genio, no enfadada con el mundo , pero sí, con un dolor de cabeza... esos malitos dolores de cabeza que supongo cosas de la edad de dos años a esta parte me traen loca, y sí me he tomado lo que suelo tomarme hasta llegar a la pastilla fuerte pero ahora que son las nueve y ya cenados puedo decir que es soportable, aunque vaya dita me ha dado.

Para empezar ruta tenía años previsto subir a un mirador que hay tras una carreteritas de tornantis por la que ya fuimos y hacer la foto de toda la bahía de Kotor, pero la carretera comenzaba al sentido contrario al que íbamos y para tomarla había que hacer un giro fuerte y empezar la pendiente, para la mayoría será una chorrada pero Sergio que me conoce ha dicho venga va que ya estuvimos y no quiero que lo pases mal ya para empezar el día, y se lo agradezco porque luego hemos tenido bastante. 

Así que hemos seguido hasta BUDVA, hemos  callejeado por la parte antigua tras atravesar su muralla y bueno, está bien pero nada que ver con Kotor, y encima se me ha olvidado ir a ver a la bailarina, estaba en el dosier y lo he leído desayunando pero supongo que el dolor de cabeza hoy me tenía absorbida, no era más que una estatua de una bailarina en el borde del mar que según la leyenda esperó al marinero del que se enamoró y nunca volvió. Habrá que volver.

El siguiente punto la isla de Steve Stefan, una isla a la que solo acceden los que se alojan allí y donde solo hay mansiones de lujo, hemos encontrado un mirador muy fácil en la carretera sin tener que subir a una iglesia en los alto de la montaña que había señalado Sergio porque desde este sitio las vistas eran perfectas, así que mucho más fácil.

Y ya camino a la capital Podgorica, a visitar la catedral ortodoxa, la foto más chula no es d enfrente a la entrada principal sino en el lateral, muy chula, y por dentro como todas, super pintadas, esta no es como a mi me gustan de añadas y dejando ver el paso del tiempo pero el colorido y los frescos están interesantes, están representados muchos pasajes bíblicos.

Aquí hemos aprovechado para entrar en un centro comercial, ir al baño, llenar los chalecos de agua, que por cierto van bien pero estos días ya no tenemos tanto calor entonces no siempre los llenamos al empezar el día y comprar unas pavías para comer.

Y desde aquí con el horario adelantado sobre o previsto había que continuar la última parte que eran 99 km, bueno unos pocos más pero los últimos 25 ya no han sido como estos 99. Mira que me gustan las carreteras con baches, algún socavón, vamos que estén algo rotas, pero claro, todo llevado al extremo mas tornantis Que no paraban , curvas que aún no habías salido de una y estabas en otra y sobre todo, que digo yo que algún quitamiedos o valla mínima no estaría de más cuando lo que ves al otro lado es una caída al infinito y más allá. Y a mí me encanta la altura, me encantan este tipo de carreteras pero como digo era demasiado y también demasiados kilómetros en estas condiciones. Y no olvidemos...yo tenía un dolor de cabeza como para estar en la cama y ya llevaba dos pastillas. Pues así con tornantis sin asfalto, baches mil etc y al menos con no mucho tráfico , a una media de 30Km/h hemos hecho la carreterita. Con razón hemos visto una super autopista recién hecha, de hecho aún falta un trozo, al lado, por cierto horrible, han levantado un puente enorme atravesando en línea recta todas las montañas, y lo hacen los chinos porque así lo anuncian y hasta hemos visto una zona de barracones donde duermen . Hace unas horas ni de coña digo lo que voy a decir pero ahora que empiezo a sentirme persona... creo que la volvería a hacer, pero nunca con dolor de cabeza, porque el lugar es espectacular y ya si los chinos echan un poco de asfalto también a la carretera... serán a leche.

Y a las ocho aún no eran ya hemos bajado a cenar, por cierto, genial, en el hotel y hoy ni vuelta ni nada, a descansar, a ver si mañana la cabeza vuelve a su estado normal y deja de dar la lata. 

Hoy por cierto también ha tocado hablar un poquito más con Guille, mi hijo, todos los días hay mensajes etc pero hoy se ha alargado más de la cuenta, y me encanta, este año no habrá sido su mejor año académicamente pero es Guille y es especial , es un crack, que orgullosa estoy de ellos, como hermanos y como personas. Guille es el cuadriculado, a la vez chistoso y responsable de todo y todos, Adriana la pequeñaja, que se hace mayor y está haciéndose una mujercita, es un sol, y Carlota tan guapa por dentro como por fuera, que está madurando de verdad y va a conseguir lo que se proponga, porque se lo merece y porque de todo se sale y ella va a hacerse fuerte y sobre todo FELIZ, ojalá sean lo que sean en la vida , pero sobre todo , que sean felices.

Hasta mañana. Hoy sin fotos que internet va fatal
































































miércoles, 10 de agosto de 2022

10 de agosto “ Vuelta alAdriático y un poco más “

Desayuno en el hotel, el restaurante muy chic pero la gente fuma dentro y eso que en España está consolidadísimo aquí no y resulta molesto, el desayuno bien salvo por lo que quieren llamar café, el primero del viaje horrible, ya tocaba.

La carretera al principio con algún bache, gravilla etc pero era chula, hemos llegado al primer punto que era un monumento en recuerdo a las víctimas de la guerra de Sutjeska, como todas las batallas lo único que ganan son víctimas y destrucción, hacen monumentos pero sigue habiendo guerras, incomprensible.


De ahí tocaba llegar a la frontera para entrar en Montenegro, madre mía, a veces sin carretera, piedras y más piedras, si había asfalto, los baches, rodearás, gravilla, n dejaban despistarse ni un momento, un poquito de fila y frontera pasada.

El recibimiento de Montenegro ha sido espectacular, tanto que hubiera preferido que fuera al revés, hemos entrado en pocos minutos al cañón de Piva, el primer cuarto de hora no recuerdo ver nada tan mágico y espectacular nunca, la carretera más bonita por la que he pasado, no hemos parado a hacer foto, error, la otra parte del cañón era chula pero mucho más abierta y en el rio se dejaba ver la falta de agua y eso no mola.       


Ya hacía años hambre así que aprovechando la parada al monasterio de Pivski, hemos comido en el parking a la sombra. El monasterio como casi todos los ortodoxos , a destacar sus frescos.  Esta vez, sin restaurar como a mí me gustan que dejen entrever el paso del tiempo. 


Ahora tocaba llegar al monasterio de Ostrog, pués a 4 km de llegar yo he dicho que me quedaba sentada en un banco y que subiera el Morchón, dos coches no cabían así que llevábamos un rato entre tormentas rezando para que no se pararan en medio de uno y no pudiera hacer bien pie, y al llegar a ese banco he visto que aún empeoraba, hasta Sergio ha reconocido al bajar que estaba muy mal que él había hecho nervios al subir solo. El monasterio impresiona desde abajo encaramado a la roca pero desde allí arriba no se percibe esa altitud ni efecto colgante así que me conformo y tan feliz con las fotos de Sergio.

Después la carretera hasta Kotor, rápida, muy rápida, me ha encantado, bueno hasta ver el coche que había volcado y tenía pinta de desastre total. 


Kotor estaba con varios focos de incendios alrededor, la verdad que daba impresión y después de cenar más, espero lo controlen. Hoy ha tocado cena homenaje y nos hemos dado un capricho y lo mejor callejear entre las callejuelas, no tenía yo tan buena impresión de Kotor y me ha encantado, claro que a la hora de la cena ya se habían ido los de los cruceros enormes que hemos visto al llegar, pegatinas, imanes y a descansar.


martes, 9 de agosto de 2022

9 de agosto “Vuelta al Adriático y un poco más “

 Bueeeno pues hoy Morchón se ha levantado con el pie izquierdo. Es curioso, cuando nos surgen problemas serios, no muestra agobios ni se frustra, busca una solución y de una manera aparentemente calmada va solucionando o aportando ese punto de serenidad que a mí me falta. En cambio, hay días como hoy que es mejor dejarlo y que se le vaya pasando porque si no, lo mandarías a paseo, no es cuestión de cinco minutos eh, que hoy le ha durado hasta el mediodía. Desde el candado que se le ha estropeado, nada que no tuviera solución que llevamos más, hasta que tenga que abrir la maleta dos veces porque olvidó algo, que el señor del parking le dice que hay que pagar un euro aunque sea una moto... hoy el mundo se ponía en su contra. Al final, le he dicho mira qu estás a punto de agotarme y ya se ha ido calmando ja ja si es que estaba de zapatilla voladora. 

Hoy el primer punto era un monasterio sufí, el Dervish House, ha costado un poco encontrar de donde hacer la foto, pero la hemos encontrado, un sitio tranquilo, a los pies de un rio y con olor a Bosnia, a los años 60/70 donde todo era más sencillo, básico pero donde lo simple es bello. El siguiente sitio era un pueblecito turístico de costa que hemos anulado, cada vez rehuimos  más de los sitios típicos y concurridos.


Carretera y manta y llegamos a Pocitelj, bueno, un castillo en lo alto, una fortificación y pequeñas calles empinadas que suben a la fortificación, pequeño, visita corta y sin más.


Y aunque ahora tocaba seguir por la costa para dormir en Dubrovnik, ayer cambiamos los planes y es que de nuevo la costa de Croacia nos daba el susto, 120 euros por una habitación de 8 compartida o mas de 200 euros por un hotel con baño privado, ni de coña, así que a 35 km aún en Bosnia , Tredvije por 50 euros con desayuno y botellazo, hacíamos parada, nos cambiábamos de ropa e íbamos a Dubrovnik a pasar la tarde que ya lo conocemos y luego volvíamos a cenar a Bosnia o ya veríamos. 

Y ha sido todo un acierto, hemos dejado mi moto en el hotel y de paquete he cruzado la frontera Bosnia/Croacia y vuelta. 



La visita a Dubrovnik nos ha hecho pensar, una hora paseando, hemos comprado imán, stiker para las motos, paseo por las callejuelas, escaleras, plaza... hasta nos hemos sentado en un banco al lado de donde hace unos años cenamos mirando el mar y allí hemos estado viendo a la gente pasar, a la mucha gente pasar, Sergio le preocupa que no estuviéramos más emocionados, será por repetir? Yo creo que no, lo nuestro es la moto, la carretera, esos monasterios e iglesias a veces perdidos... y el turisteo de terraza, paseo y tienda...nos agota antes que cinco horas de moto, por mucho que duela el culo.

Cada uno disfruta las vacaciones a su manera, yo entiendo perfectamente que mucha gente vea nuestras vacaciones de locos pero es que la locura es aquello que se sale de la norma establecida, aquello que menos se repita ja ja y no me enrollo que me voy del tema. 

Lo mejor de Dubrovnik las vistas desde la carretera, y el arco iris que nos ha acompañado toda la vuelta hasta Tredvije, hasta doble por momentos y es que después de la tormenta siempre llega la calma y un arco iris siempre es especial y si vas de paquete como yo en ese momento... mejor para disfrutarlo tranquila. A dormir!!!