martes, 9 de agosto de 2022

9 de agosto “Vuelta al Adriático y un poco más “

 Bueeeno pues hoy Morchón se ha levantado con el pie izquierdo. Es curioso, cuando nos surgen problemas serios, no muestra agobios ni se frustra, busca una solución y de una manera aparentemente calmada va solucionando o aportando ese punto de serenidad que a mí me falta. En cambio, hay días como hoy que es mejor dejarlo y que se le vaya pasando porque si no, lo mandarías a paseo, no es cuestión de cinco minutos eh, que hoy le ha durado hasta el mediodía. Desde el candado que se le ha estropeado, nada que no tuviera solución que llevamos más, hasta que tenga que abrir la maleta dos veces porque olvidó algo, que el señor del parking le dice que hay que pagar un euro aunque sea una moto... hoy el mundo se ponía en su contra. Al final, le he dicho mira qu estás a punto de agotarme y ya se ha ido calmando ja ja si es que estaba de zapatilla voladora. 

Hoy el primer punto era un monasterio sufí, el Dervish House, ha costado un poco encontrar de donde hacer la foto, pero la hemos encontrado, un sitio tranquilo, a los pies de un rio y con olor a Bosnia, a los años 60/70 donde todo era más sencillo, básico pero donde lo simple es bello. El siguiente sitio era un pueblecito turístico de costa que hemos anulado, cada vez rehuimos  más de los sitios típicos y concurridos.


Carretera y manta y llegamos a Pocitelj, bueno, un castillo en lo alto, una fortificación y pequeñas calles empinadas que suben a la fortificación, pequeño, visita corta y sin más.


Y aunque ahora tocaba seguir por la costa para dormir en Dubrovnik, ayer cambiamos los planes y es que de nuevo la costa de Croacia nos daba el susto, 120 euros por una habitación de 8 compartida o mas de 200 euros por un hotel con baño privado, ni de coña, así que a 35 km aún en Bosnia , Tredvije por 50 euros con desayuno y botellazo, hacíamos parada, nos cambiábamos de ropa e íbamos a Dubrovnik a pasar la tarde que ya lo conocemos y luego volvíamos a cenar a Bosnia o ya veríamos. 

Y ha sido todo un acierto, hemos dejado mi moto en el hotel y de paquete he cruzado la frontera Bosnia/Croacia y vuelta. 



La visita a Dubrovnik nos ha hecho pensar, una hora paseando, hemos comprado imán, stiker para las motos, paseo por las callejuelas, escaleras, plaza... hasta nos hemos sentado en un banco al lado de donde hace unos años cenamos mirando el mar y allí hemos estado viendo a la gente pasar, a la mucha gente pasar, Sergio le preocupa que no estuviéramos más emocionados, será por repetir? Yo creo que no, lo nuestro es la moto, la carretera, esos monasterios e iglesias a veces perdidos... y el turisteo de terraza, paseo y tienda...nos agota antes que cinco horas de moto, por mucho que duela el culo.

Cada uno disfruta las vacaciones a su manera, yo entiendo perfectamente que mucha gente vea nuestras vacaciones de locos pero es que la locura es aquello que se sale de la norma establecida, aquello que menos se repita ja ja y no me enrollo que me voy del tema. 

Lo mejor de Dubrovnik las vistas desde la carretera, y el arco iris que nos ha acompañado toda la vuelta hasta Tredvije, hasta doble por momentos y es que después de la tormenta siempre llega la calma y un arco iris siempre es especial y si vas de paquete como yo en ese momento... mejor para disfrutarlo tranquila. A dormir!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario